Elefantes en Tailandia: turismo responsable

Los elefantes son animales que a los que venimos de fuera nos resulta muy atractivos por su tamaño, por su ‘carita’ entrañable y que dan ganas de darles un achuchón…
Son muchas las agencias que todavía hoy en día ofrecen montar en elefante en Tailandia recorriendo la jungla, con una persona a cada lado en esas cestas que ponen en su lomo…Parece algo divertido, algo que no has echo nunca y lógicamente, pensamos en lo bien que lo pasaremos nosotros y nuestros hijos, donde encima de ellos, puedes darles de comer un plátano, que cogerá con su trompa…y tendremos un recuerdo en la memoria y fotográficamente hablando para toda la vida.
NO DEBEMOS HACER ÉSTO

  • Pues bien, yo he pecado. En el 2004 y durante mi viaje organizado a Tailandia, subí en el lomo de un elefante y, sinceramente, fue algo maravilloso porque me encantan los animales. Recorrimos jungla, le dimos el plátano, siempre bajo la vigilancia estricta de su ‘cuidador’. No puedo decir otra cosa, mas que fue algo increíble.
  • Por lo que he leído el esqueleto de un elefante, al contrario de lo que puede parecer por el aspecto de robustez y el enorme tamaño de estos animales, está “diseñado” para cargar sólo su propio peso y cualquier carga de más de 150 kilos supone una presión inmensa para su columna.
  • Ahora bien, después de leer varios artículos me di cuenta que sólo pensé en mi y en lo maravilloso que sería vivir esa experiencia, y no pensé en el animal, en que tiene que llevar en su lomo un gran peso y que lo tiene atado detrás de sus patas y cola y que lo hace de manera constante y diariamente, para que los turistas que vamos dejemos nuestro dinero a esos ‘cuidadores’ que no se merecen esta distinción.
  • He de decir que también presencié un espectáculo de elefantes en el que demostraban sus habilidades como humanos: pintar un cuardro, jugar a la pelota, mantenerse sobre dos patas…¿Cuantos golpes de vara habrán tenido que soportar para contentar al turista curioso?
Pies bien, dicho todo esto debo apostar por el turismo responsable y recomendarles otras alternativas, denominados como ‘santuarios’ en los que podrás bañarlos, acariciarlos y darles de comer, NUNCA MONTARLOS.
Algunos santuarios son:
  1. ELEPHANT NATURE PARK: Uno de los pocos santuarios reales del Sudeste Asiático que rescata y rehabilita a los elefantes de forma íntegra. Reciben a visitantes que pueden conocer cómo se trabaja y la historia de los animales rescatados, además de ofrecer la oportunidad de convertirse en voluntario por un tiempo.
  2. BOON LOTT’S ELEPHANT SANCTUARY: Otro lugar recomendado por los expertos en conservación. Cuentan con 500 acres de terreno forestal para que los elefantes vivan libremente bajo sus cuidados
  3. WILDLIFE FRIENDS FOUNDATIONS: Esta fundación trabaja protegiendo a diversos animales asiáticos, entre ellos el elefante. Rescatan a elefantes víctimas de la mano humana y los cuidan en su santuario natural con posibilidades de reinsertarlos en la naturaleza si las características del animal lo hacen posible. Ofrecen cursos de concienciación a niños, gente local, turistas en general
Pero lo mejor de todo, sería verlos en libertad porque la grandeza de este animal es impresionante y nada mejor que verlo en su entorno.
Espero haber aportado mi granito de arena, y a través de mi experiencia, en la que cometí un error en el pasado (por ignorancia, porque te venden otra cosa), no cometan ustedes el mismo. Así que, TURISMO RESPONSABLE, por favor.

 

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