Playas de Tailandia: paraíso terrenal

En mi primer viaje a Tailandia, en el año 2004, me plantearon la posibilidad de visitar el norte de Tailandia (elefantes y mujeres jirafas) o visitar las playas. Ante esta cuestión lo tuve claro:

Yo vivo en las Islas Canarias y las playas nos sobran y además las tenemos de todos los colores (arena blanca, arena negra, con dunas, con piedras…) y por lo tanto me decidí por el norte de Tailandia y su selva. Fue una decisión, que en su momento, fue buena. Visitamos la zona selvática de Chiang Mai, la tribu de las mujeres jirafas, que para llegar a ella fue toda una experiencia (vehículos 4×4, traslado en barcaza por los ríos, y la gente del poblado maravillosa, su estilo de vida no tanto, pero también es una forma de ganarse la vida con el turismo puesto que venden sus cosas (bufandas, bolsos, pulseras…). En fin, que el norte fue maravilloso y no me arrepentí de haberlo visitado habiendo prescindido de las playas.

Elefantes Tailandia
Elephant Nature Park, Chiang Mai, Tailandia

Ahora bien, el siguiente viaje me decliné por visitar las playas, sobre todo porque a mi marido le encanta el mar, por lo que no tuve la mayor duda de visitar el sur, y en concreto, Krabi.

Playas de Tailandia

 

Pues en octubre de 2017 nos dirigimos desde Bangkok hacia las playas de Krabi. Nuestra llegada fue fascinante…Traslado desde el aeropuerto hacia la costa. Allí nos estaban esperanzo con el típico barco tailandés para ir por agua hasta nuestro hotel, atravesando manglares y poniendo el pie en una base plástica que nos facilitaba el acceso hasta tierra.

Recorrido para llegar al hotel en Krabi

De ahí nos ayudaron con las maletas, y tras recorrer por unas callejuelas muy estrechas, que parecían un laberinto, llegamos a nuestro maravilloso hotel…Nos quedamos con la boca abierta al ver que podíamos decir que nos encontrábamos en el paraíso…Que sí, que existe y está en el sur Tailandia.

Llegada al hotel en Krabi en barco tradicional

 

 

 

 

¿Dónde nos alojamos?

El hotel que nos eligió nuestra organizadora de viaje, Paqui de @laotratailandia, y que no podía haber escogido uno mejor, es el Railay Village Resort & Spa. Un hotel que se confundía con la naturaleza y con el resto del paisaje.

Los monos saltaban de árbol en árbol, las ranas de hoja en hoja en los pequeños estanques que había en unas “casitas” independientes, los pájaros, a cuál más bonito, posados en las ramas de las palmeras…

Entorno del hotel en Krabi

Un lugar perfecto para una estancia de unos 4 días. Nuestra habitación se encontraba en la segunda planta de un dúplex y teníamos en frente la piscina, y desde nuestra terraza podíamos ver a nuestras peques pasándolo genial en ella mientras los padres nos relajábamos mirando las redes sociales y contando a familiares cómo nos estaba encantando el lugar.

Terraza del hotel en Krabi

 

 

El desayuno del hotel se encontraba en frente de la playa, por lo que no había un lugar más especial para cargar las pilas, inspirar hondo, para salir de excursión por las diferencias islas de la zona.

Desayuno en el hotel, Krabi

Las excursiones las contratamos directamente con Thalassa Tour, ya desde casa, porque habíamos leído que eran tours muy demandados y lo mejor era tenerlos ya reservados debido a que los grupos eran reducidos (10-15 personas) y viajando con niños se agradece, y así evitar los masificados.

Partíamos desde Ao Nang para realizar la primera excursión que nos llevaría a las islas Phi Phi, ese sitio con el que todo el mundo sueña visitar. La primera parada que hicimos fue en la playa de los monos (Monkey Beach), y fue es-pec-ta-cu-lar: arena fina blanca, playa sin apenas gente, arboleda típica tailandesa justo cuando termina la arena…y monos…muchos monos corriqueando y haciendo lo que hacen ellos, quitarse los “bichitos” de sus cabezas…Una parada muy corta pero que, realmente, mereció la pena.

Playa de los monos, Tailandia
Maya Bay, Tailandia

De ahí partimos hacia las Phi Phi…y la tan ansiada playa de Maya Bay, muy ligada a Leonardo Di Caprio por su película de “La Playa” (The Beach). Llegamos sobre el mediodía y…decepción!…Demasiado masificada y me daba mucha rabia no disfrutar de ese lugar soñado como me hubiese gustado…No podías meterte a gusto en el agua porque estaba llena de gente y de barcos…Si te adentrabas en la parte más frondosa no podías oír el cantar de los pájaros porque el bullicio se hacía evidente…Si tienen la oportunidad de visitar la playa (aunque a día de hoy está cerrada al público porque nos la estábamos cargando (me incluyo porque también era una de las que deseaba pisar ese lugar)) contraten una barcaza para ustedes solos y partan desde bien temprano. Eso sí sería genial, visitarla cuando no esté masificada.

Recorrimos muchos lugares más (Islas Hong, Tup Island, Red Island…), que en próximas entradas iré contando…

Las playas de Tailandia son un verdadero tesoro, aún sigo soñando con ellas, y me “teletrasporto” cada vez que puedo. No deberían quedar tan lejos, aunque mi sueño, algún día, será recorrerlas una a una.

Playas de Tailandia

 

 

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