Un paseo en barco por el Atlántico: una isla afortunada

Un día cualquiera decidimos ir a dar un paseo en barco para avistar los delfines y ballenas en las costas de la isla de Tenerife, bañada por el Océano Atlántico, y partiendo de unos acantilados espectaculares, Los Gigantes…

Partimos del puerto que tiene el mismo nombre que los acantilados para salir en el barco para ver ballenas y delfines durante un período de 2 horas. El estado de la mar no era el más idóneo este día, había ‘mar de fondo’, esto significa que aparentemente no está ‘mala’ pero arrastra muchísimo…Y cuando te encuentras en la mitad del Océano a unos cuantos kilómetros de la costa, se forman unas olas, de las que no rompen, pero que te arrullan..Las niñas estaban emocionadísimas por ver a éstos mamíferos…Pues bien…ya marmar adentro…pudimos ver a un grupo de cachalotes hembras con sus crías…que surcaban el mar a su aire y expulsando el agua a unos cuantos centímetros de su cabeza…Lo que no pudimos ver este día son los delfines.
Después de disfrutar viendo a estos animales en libertad nos dirigimos a otra zona muy especial de la costa de Tenerife: la playa de Masca… Es una playa a la sólo se puede llegar a través de un barranco y cuyo recorrido es de unas 3 o 4 horas a ritmo moderado o por mar. El Caserío de Masca es Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Histórico, un pueblo imperdible si visitas esta maravillosa isla…
Normalmente, al llegar en barco a la playa de Masca, puedes disfrutar de sus aguas y nadar hasta la orilla, pero debido a que el estado de la mar no acompañaba, el capitán del barco no pudo permitirlo…
Es un paraíso escondido y se dice que fue refugio de piratas…
Al regreso, y después de haber vivido la experiencia, se puede ir a comer a uno de los muchos restaurantes que hay por la zona y seguir disfrutando de la vista de los acantilados  de Los Gigantes y de su playa que lleva el mismo nombre.

 

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